viernes, 8 de agosto de 2014

¿ESTÁ GARANTIZADO EL EXITO DE MI TRATAMIENTO DE ORTODONCIA?

Todo paciente de ortodoncia inicia su tratamiento sin saber si se van a lograr los objetivos clínicos esperados, sin tener clara la duración del tratamiento y la calidad del servicio que le va a ser prestado, de acuerdo con sus expectativas.

Todo tratamiento de Ortodoncia pretende lograr los siguientes objetivos clínicos al final del tratamiento:

1.              Una correcta posición de los dientes en boca y una correcta relación entre los dos arcos dentales (mordida).

2.              Una sonrisa agradable y estabilidad dental (Estética y estabilidad).

3.              Función normal del sistema masticatorio (Fonación, deglución, masticación).



La corrección de cualquier maloclusión, para alcanzar los objetivos mencionados, depende de tres factores críticos para el éxito:

1  PERICIA DEL ORTODONCISTA: La calidad del diagnóstico y el control del plan de tratamiento dependen del conocimiento y experiencia del Ortodoncista.

2  COLABORACIÓN DEL PACIENTE: Gran parte del éxito de un tratamiento de Ortodoncia depende del compromiso del paciente en lo que se refiere a:

a.     Control adecuado de la higiene oral.
b.  Uso correcto de dispositivos complementarios ( Elásticos inter-maxilares,    máscara facial, cráneo-maxilar, etc).
c.     Asistencia puntual a los controles clínicos programados.

3  CONDICIONES DE LOS TEJIDOS DEL PACIENTE: La calidad estructural de los tejidos dento-maxilo-faciales del paciente es determinante para el resultado final del tratamiento, de acuerdo al plan de tratamiento escogido por el paciente, de las siguientes tres formas:

·      LIMITANTES: Son alteraciones de los tejidos del paciente presentes al inicio del tratamiento, las cuales disminuyen la posibilidad de alcanzar los resultados esperados. Ejemplo: problemas dentales (Ausencia de dientes, caries, formas poco convencionales de los dientes, etc), periodontales (Hueso disminuido, encías reducidas, encía delgada, etc), radiculares (Lesiones, raíces cortas, tratamiento de conductos, etc), maxilo-faciales (maxilares pequeños ó grandes, asimetrías, etc), articulares (Ruidos y limitación de movimientos. ), etc.

·      COMPROMISOS: Son alteraciones de los tejidos del paciente que no se pueden corregir o que se van a producir en consecuencia con el plan de tratamiento elegido por el paciente. Ejemplo: Perfil maxilo-facial cóncavo ó convejo, sonrisa gingival (al sonreír se ven bastante las encías), espacios pre-protésicos (espacios dispuestos para realizar rehabilitación dental). extracción terapéutica de dientes, línea media dental desviada, etc.

·      RIESGOS: Son alteraciones de los tejidos del paciente que no están presentes al inicio del tratamiento, pero que pueden presentarse durante éste. Ejemplo: recesiones gingivales (disminución de encías), reabsorción radicular (disminución del tamaño de las raíces), ruidos articulares, labios salidos o protuberantes, inestabilidad dental (recuperación de la posición dental inicial), etc.



A pesar de que los objetivos clínicos son los mismos para todos los pacientes, el contexto de cada maloclusión es prácticamente único para cada paciente al considerar los factores críticos para el éxito de un tratamiento. Nunca hay dos pacientes iguales, al inicio de un tratamiento se tienen en cuenta todos los factores que inciden en el resultado final como: edad del paciente, severidad de la maloclusión inicial, hábitos orales (Bruxismo, fumador, empuje lngual, tipo de respiración, etc), condiciones iniciales de los tejidos (Limitantes), nivel de compromiso y el plan de tratamiento elegido por el paciente.

En general se puede decir que en la medida que el paciente sea más joven, la maloclusión sea más sencilla, con tejidos normales, sin hábitos dañinos, y con alto compromiso del paciente, el éxito clínico del paciente está garantizado al 100%.

De igual manera, en la medida que estas variables comienzan a estar en contra de lo ideal, entonces la garantía del éxito clínico comienza a disminuir en forma inversamente proporcional: A MEDIDA QUE LOS FACTORES INICIALES SON MÁS DESFAVORABLES EN CALIDAD-CANTIDAD Y SEVERIDAD, MENOR GARANTÍA DE ÉXITO TENDRÁ EL RESULTADO FINAL DEL TRATAMIENTO.




Lo importante una vez se ha completado el diagnóstico es determinar los factores limitantes de las condiciones iniciales de los tejidos del paciente. Cuando el paciente elige el plan de tratamiento entre las diferentes alternativas terapéuticas disponibles, deben quedar claramente definidos los compromisos del resultado final, de acuerdo al balance costo-riesgo-beneficio de dicha elección. Durante el tratamiento el Ortodoncista debe implementar correctamente cada una de las fases planeadas, supervisando periódicamente el comportamiento de los tejidos para corregir cualquier cambio que pueda afectarlos. El paciente debe cuidar la aparatología ortodóntica (Evitando alimentos inadecuados), debe realizar una excelente higiene oral, debe utilizar los aditamentos complementarios con la frecuencia y duración indicada por el especialista, y debe asistir con la frecuencia determinada por el especialista.

En conclusión, se puede decir que A MAYOR CONTROL DE LOS FACTORES CRITICOS DE EXITO ENTRE ORTODONCISTA (50%) Y PACIENTE (50%), MAYOR GARANTÍA DE ÉXITO TENDRÁ EL RESULTADO FINAL DEL TRATAMIENTO.


DR. GERMAN FELIPE CAMPOS

miércoles, 6 de agosto de 2014

PORQUÉ SE DICE QUE LA ORTODONCIA ES DOLOROSA?

El proceso de adaptación a aparatos en la boca (brackets o cualquier otro tipo de aparato que genere fuerza) puede producir molestia la cual varía de una persona a otra. Es normal que duelan los dientes al iniciar el tratamiento o en algunas citas de control.



Factores como: qué tan torcidos estén los dientes, umbral del dolor, y tipo de brackets usados, pueden hacer que se presente una simple molestia los primeros días o un dolor un poco más fuerte que va disminuyendo en la medida que pasan los días luego de haber activado los aparatos.


Si es necesario, se puede tomar algún analgésico anti-inflamatorio durante los 2 a 3 primeros días luego del control  y sobre todo si están recién puestos los aparatos; claro que sin generar dependencia a ellos para poder acostumbrarse al tratamiento y permitir que los dientes se muevan adecuadamente.


DRA. ANGELA MA. CORTES

lunes, 4 de agosto de 2014

YA SE QUE MI HIJO NECESITA ORTODONCIA, ¿QUÉ PASA SINO LA HACEMOS?

Cuando determinamos la necesidad de realizar un tratamiento de ortodoncia tenemos en cuenta muchos aspectos, la ortodoncia no solo endereza los dientes sino que también busca entre otras mejorar y optimizar la mordida; eso quiere decir que se tiene que tener en cuenta la estética, que tiene que ver mucho con la autoestima, con la presentación personal y con la sonrisa.

Por otro lado lo que queremos es que esa sonrisa se complemente un factor funcional, eso quiere decir, que cada vez que mastiquemos protejamos nuestros dientes, evitando el desgaste; cuidamos también la articulación, que es la que nos permite mover la mandíbula abrir y cerrar, masticar y deglutir (pasar la comida);  en términos técnicos la oclusión, el cierre de los dientes y como se relacionan entre si los dientes y las muelitas. Incluso en algunos casos al cambiar la posición de los dientes logramos mejorar el cierre de los labios y por lo tanto optimizar la respiración. Esto también se logra cuando expandimos (agrandamos) el paladar pues mejoramos (ampliamos) la vía aérea superior mejorando en muchos casos la capacidad respiratoria.



Al realizar un tratamiento de ortodoncia, los brackets nos permiten mover los dientes y disponerlos de una manera alineada, armónica y bonita (Sonrisa) que es muy importante, además estas terapia buscan lograr un balance de labios y de toda la parte inferior de la cara; pero también es crítico el balance entre sonreír y morder. Esto nos permite evitar como ya lo mencionamos desgastes de dientes, fracturas de bordes (Astillados), retracciones de cuello de los dientes (Dientes sensibles) y dolores musculares.

Por lo tanto no podemos dejar al azar la decisión de hacer un tratamiento, pues lo que se ha visto en los estudios es que las condiciones por ejemplo de apiñamiento (dientes montados), tienden a empeorar con la edad; si la mordida está generando desgastes de dientes, esta condición de daño continuará, pues la masticación y la deglución, no van a dejar de suceder durante toda la vida, por consiguiente el daño seguirá sucediendo cada vez que mordemos. Si no controlamos algún hábito (chupar dedo, apretar los dientes, respirar por la boca, etc.), los dientes continuaran desplazándose mientras persista la condición que la produce.

Por otra parte, si el problema es de crecimiento como prognatismos (Mandíbulas grandes) o retrognatismos (Mandíbulas pequeñas) que se les menciona como  “belfos”, solo tenemos una época durante el desarrollo de los niños para promover y/o restringir el crecimiento de los maxilares (Ortopedia), si no se realiza a tiempo los tamaños de los maxilares quedan definidos por la madurez del esqueleto y la corrección, en algunos casos requiere cirugías para lograr los objetivos faciales dentales y esqueléticos o los resultados de ortodoncia son muy deficientes desde el punto de vista facial y funcional. Esto mismo sucede con los pacientes que se les “tuerce” la cara por crecimientos disparejos, los cuales deben manejarse muy temprano.

También en las etapas en donde comienza el recambio de dientes es fácil detectar con radiografía panorámica cuándo alguno de ellos no va a salir, no se formó  o se está bloqueando, el riesgo de no hacer nada es que el diente al erupcionar (salir) dañe a sus vecinos permanentes, esto sucede mucho con los caninos (colmillos).


Teniendo en cuenta todos estos factores podemos concluir que es importante que en la decisión de hacer o no tratamiento, se tengan en cuenta todos estos factores, pues en muchas ocasiones el tiempo es definitivo para un mejor resultado y para interceptar problemas que pueden ser manejados de manera sencilla de manera temprana evitando daños a los dientes y a las estructuras de los huesos y la cara.

jueves, 31 de julio de 2014

¿A QUÉ EDAD SE DEBE INICIAR TRATAMIENTO DE ORTODONCIA?


Los padres tenemos la costumbre de asesorarnos de los amigos para tomar las decisiones en la vida de nuestros hijos,  los consejos de los conocidos que se basan en  comentarios de la gente y propias experiencias ya sean buenas o malas; pero cuando se trata de conceptos técnicos que son determinantes para la salud de nuestros familiares es importante buscar la asesoría de un experto, por esta razón el consejo correcto sobre cuándo iniciar un tratamiento ortodóntico no provienen de los comentarios percibidos del saber popular, sino de los estudios científicos que respaldan la conducta y los procedimientos clínicos que realizan los ortodontistas para prevenir o corregir las mal oclusiones dentofaciales que presentan sus pacientes .

Por esta razón no existe una edad específica que nos sirva de guía  para iniciar un tratamiento de ortodoncia u ortopedia maxilar en nuestros hijos, esta decisión depende del tipo de problema que se esté presentando y de las estructuras comprometidas,  los padres debemos conocer que  la dentición temporal o de “leche” inicia desde los 5 o 6 meses de vida con los dientes anteriores y se completa con los molares aproximadamente hacia los  2 años de edad y así se mantiene hasta los 6 años de edad, lo normal en esta dentición es que los dientes superiores cubran a los inferiores, que estén completos y que haya pequeños espacios ente los dientes, esto con el fin de facilitar la alimentación de los niños con alimentos sólidos , conservar los espacios en los maxilares para los futuros dientes permanentes y promover el desarrollo de los maxilares.


Después de los 6 años de vida se inicia la erupción de los dientes permanentes, y esta etapa se conoce como dentición mixta por lo que hay en la boca dientes temporales y dientes permanentes, el primer diente permanente en erupcionar detrás de los molares de leche, es el primer molar permanente y es un molar muy importante para la masticación y para determinar la mordida de las personas, éste puede confundirse fácilmente con un diente de leche pero es más grande, como es el primer diente en salir muchas veces se puede cariar y terminar seriamente afectado o perdiéndose por esta enfermedad, lo cual acarrea serios problemas en la mordida de las personas, posteriormente erupcionan los cuatro dientes centrales permanentes superiores e inferiores ellos al salir hacen que se aflojen los dientes de leche.



Los últimos dientes temporales en caerse son unas muelitas que están antes de este primer molar permanente, ellas se caen cuando aparece debajo de ellas una muelita que se llama el segundo premolar permanente, eso sucede aproximadamente entre los 10 y 12 años de vida , a partir de este momento y durante el resto de la vida, la etapa es de dentición permanente y no vuelve a haber recambio dental por esta razón las piezas dentales permanentes son para el resto de la vida y deben ser cuidadas con esmero porque hay  posibilidades de que se presenten  múltiples problemas que pongan en riesgo la salud bucal de las personas.

Tenemos entonces identificadas tres etapas en la dentición humana; dentición temporal, mixta y permanente, en todas la etapas puede haber indicación técnica de intervenir los dientes, hueso dental y tejidos blandos realizando tratamientos ortopédicos u ortodonticos dependiendo de los signos o síntomas anormales que sean identificados por los familiares o con la asesoría del odontólogo ortodoncista, la mayoría de problemas que se presentan tienen que ver con la posición de los dientes, la relación de mordida de los dientes del maxilar superior con la mandíbula, la erupción dental, la forma o el tamaño de dientes y huesos.



Como es pregonado por todas las ciencias médicas, los tratamientos que conduzcan a prevenir problemas futuros son bien asimilados en la etapa oportuna y nos pueden promover la buena salud, función, estética, ahorrando tiempo y dinero en tratamientos correctivos.

En términos generales si un padre o familiar detecta alguna anomalía en cualquier etapa dental de las antes descritas ,debe acudir a un profesional especializado en ortodoncia quien lo valorará, recomendará algunos exámenes complementarios y emitirá un concepto técnico del tipo de problema que tenga el paciente y de la conducta clínica a seguir;  en dentición temporal o mixta se realizan regularmente tratamientos ortopédicos u ortodónticos preventivos con aparatos fijos o removibles, y en dentición permanente se realizan tratamientos correctivos regularmente con aparatología fija, la edad ideal para iniciar estos tratamientos es tan pronto erupcionan los segundos premolares inferiores y caninos superiores permanentes, es decir entre los 10 y 12 años,  sin embargo esto no quiere decir que no se pueda iniciar un tratamiento de ortodoncia correctiva antes de esta edad o en cualquier etapa de la vida del adulto si existe indicación técnica.

DR. LUIS CARLOS HERNANDEZ R.