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martes, 1 de marzo de 2016

BRUXISMO Y ORTODONCIA


Cuando un paciente presenta bruxismo, (apretamiento dental diurno y/o nocturno involuntario) se dice que es debido a dos factores combinados: problemas oclusales y estrés emocional. El bruxismo conlleva a enfermedad articular, desgastes dentarios y agrava problemas periodontales previamente establecidos. También se ha observado que paulatinamente produce apiñamiento dental y mordida profunda lo que empeora el desgaste dentario, especialmente en dientes anteriores inferiores.


Hasta el momento no se conoce manera de corregir definitivamente el bruxismo. Se puede controlar en el día con medidas anti estrés y concientizando al paciente del problema para tratar de evitarlo, en la noche se controla con el uso de placas. El tratamiento ortodontico podría mejorar la mala mordida y ya que corrige los desajustes de la mordida y cambia el patrón oclusal, puede cortar con un circuito nervioso patológico que es el que generaría el apretamiento involuntario, de esta manera se evita que un paciente con bruxismo incremente el riesgo de desgastes dentales. Si un paciente tiene ortodoncia deberá usar una placa de bruxismo especial.



Otro aspecto a tener en cuenta es que durante las primeras fases de un tratamiento con brackets en las que se están alineando los dientes pero donde aún no se puede establecer una oclusión normal, puede presentarse bruxismo en pacientes que nunca antes lo habían experimentado.  Esto es algo considerado normal y es un problema temporal que se irá solucionando a medida que avanza el tratamiento.


De todas formas, cuando un paciente ha presentado bruxismo, es mejor después de la ortodoncia, utilizar retenedores tipo acetato para mantener un desenganche dentario y mayor relajación muscular.

Dra. Ayda Luz Uribe

Ortodoncista

martes, 9 de septiembre de 2014

ETAPAS DEL TRATAMIENTO DE ORTODONCIA

A pesar de que todos los tratamientos de ortodoncia no siguen exactamente los mismos pasos para todos los pacientes, en general se manejan algunas etapas comunes.

La primera etapa es la valoración inicial, consiste en el primer contacto que el paciente tiene con el ortodoncista en donde le expresa el motivo de consulta, teniéndolo en cuenta durante el diagnóstico además de una observación clinica detallada, se sugieren las alternativas de tratamiento y se solicitan los exámenes de diagnóstico pertinentes.



La segunda etapa es la toma de dichos registros diagnósticos que pueden incluir fotografías intra y extra orales, radiografias y modelos de los dientes. Con estos exámenes el especialista plantea el plan de tratamiento definitivo.

La tercera etapa es la alineación y nivelación de los dientes, que comienza con la colocación de los brackets y consiste en la correcta ubicación de los dientes en los tres sentidos del espacio. Esta etapa debe culminar con la  toma de una radiografía panorámica de control con el fin de revisar la posición y el estado tanto radicular como óseo.



La cuarta etapa es la fase de trabajo en la oclusión o mordida. Su objetivo es dejar contactando correctamente los dientes de arriba sobre los de abajo, de la forma mas estable posible. En esta etapa es común la utilización de elásticos.

La quinta etapa es la finalización en la cual se realizan los detalles finales de acople y consolidación.

La última etapa es la retención, cuyo objetivo es preservar al máximo la estabilidad obtenida durante el tratamiento. Se debe tener en cuenta que la boca debido a sus funciones como la masticación, fonación y demás, adicionalmente de los hábitos se convierte en un lugar muy dinámico en donde se deben esperar pequeños cambios dentales en relación con el resutado final, por lo tanto el adecuado uso de los retenedores minimiza al máximo dichos cambios. El control de retención debería prolongarse durante todos la vida, con los lapsos previame te establecidos por el ortodoncista.



Dr. Erika Ruge

jueves, 28 de agosto de 2014

¿CÓMO CONTRIBUYE LA ORTODONCIA CON LA SALUD ORAL?

La Ortodoncia es la especialidad de la Odontología que se encarga del diagnóstico y tratamiento de las alteraciones de posición, relación y función de las estructuras del complejo dento (dientes) -maxilo (maxilares superior e inferior) – facial, así como de la prevención de dichas anomalías.

Teniendo como base esta definición, es importante entender el papel que tiene esta especialidad en el mejoramiento y mantenimiento de la salud oral; pero, ¿en qué consiste la Salud Oral?

La OMS define la Salud Bucodental como: “la ausencia de dolor orofacial crónico, cáncer de boca o garganta, llagas bucales, defectos congénitos como labio leporino o paladar hendido, enfermedades periodontales (de las encías), caries dental y pérdida de dientes, y otras enfermedades y trastornos que afectan a la boca y la cavidad bucal”.


Sin embargo, la Salud Bucodental no solo se refiere al estado de normalidad de todas las estructuras de la boca, sino a la correcta funcionalidad de las mismas para permitir procesos como la masticación, fonación y deglución.

Si se altera el estado de equilibrio que presentan estas estructuras se desarrollan las enfermedades orales, alterándose por ende los procesos mencionados. Cuando se pierden dientes, ya sea en la parte anterior de la boca (incisivos, caninos) o en la parte posterior (premolares, molares), tanto en el arco superior como en el inferior, se empieza a alterar este estado de equilibrio. Generalmente los dientes se rotan o inclinan tratando de ocupar los espacios que dejan los que están ausentes, y se desarrolla una MALOCLUSIÓN (o “mala mordida”).  



Esto hace que las fuerzas durante la masticación se distribuyan de una manera inadecuada en los dientes que quedan en boca y se vayan generando problemas en los tejidos de soporte (hueso, encías),  así como facetas de desgaste y fracturas en las coronas de los mismos, que van empeorando más el cuadro. Es aquí precisamente donde los tratamientos de Ortodoncia Correctiva (con brackets) son efectivos para modificar las posiciones alteradas de los dientes y permiten dar solución no solo a los problemas de estética sino de función con la mordida.

Pero no todas las maloclusiones tienen su origen con la pérdida de dientes, la mayoría se relaciona con factores como maxilares estrechos y dientes grandes, lo cual genera problemas de espacio (apiñamiento dental). Por otra parte una relación inadecuada de los maxilares puede generar problemas de mordida (p.ej. si un maxilar está más adelante o más atrás que otro respecto a la norma los dientes se van a interrelacionar de una manera inadecuada, alterando la función y la estética).


Estos factores contribuyen al desarrollo de los problemas mencionados (pérdida del hueso que sostiene los dientes y facetas de desgaste o fracturas en las coronas de los mismos); pero cuando existe apiñamiento dental hay que sumar otro factor muy importante: el acúmulo de biopelícula (o antes llamada “placa bacteriana”), que puede producir caries y enfermedad en los tejidos de soporte dental (Enfermedad Periodontal).



Al corregir las posiciones anormales de los dientes con los tratamientos correctivos de ortodoncia, se puede retirar de una manera más efectiva la biopelícula acumulada con el uso de los aditamentos disponibles para realizar la higiene dental (p.ej seda dental, cepillo) y así prevenir el desarrollo de las alteraciones nombradas.

Sin embargo no todo son brackets en la Ortodoncia, también se realizan tratamientos de  Ortodoncia Interceptiva y Ortopédica (Ortodoncia en niños) que mejoran la relación que deben tener los dientes y los maxilares, y así mismo previenen el desarrollo de alteraciones funcionales en el complejo dento-maxilo-facial.

Este es un breve resumen de los beneficios que tienen los tratamientos de Ortodoncia y le permite al lector entender como esta especialidad de la Odontología contribuye no solo a mejorar la Salud Oral, sino a mantener dicho estado en el tiempo.



Dr. Diego Marín
Ortodoncista

viernes, 8 de agosto de 2014

¿ESTÁ GARANTIZADO EL EXITO DE MI TRATAMIENTO DE ORTODONCIA?

Todo paciente de ortodoncia inicia su tratamiento sin saber si se van a lograr los objetivos clínicos esperados, sin tener clara la duración del tratamiento y la calidad del servicio que le va a ser prestado, de acuerdo con sus expectativas.

Todo tratamiento de Ortodoncia pretende lograr los siguientes objetivos clínicos al final del tratamiento:

1.              Una correcta posición de los dientes en boca y una correcta relación entre los dos arcos dentales (mordida).

2.              Una sonrisa agradable y estabilidad dental (Estética y estabilidad).

3.              Función normal del sistema masticatorio (Fonación, deglución, masticación).



La corrección de cualquier maloclusión, para alcanzar los objetivos mencionados, depende de tres factores críticos para el éxito:

1  PERICIA DEL ORTODONCISTA: La calidad del diagnóstico y el control del plan de tratamiento dependen del conocimiento y experiencia del Ortodoncista.

2  COLABORACIÓN DEL PACIENTE: Gran parte del éxito de un tratamiento de Ortodoncia depende del compromiso del paciente en lo que se refiere a:

a.     Control adecuado de la higiene oral.
b.  Uso correcto de dispositivos complementarios ( Elásticos inter-maxilares,    máscara facial, cráneo-maxilar, etc).
c.     Asistencia puntual a los controles clínicos programados.

3  CONDICIONES DE LOS TEJIDOS DEL PACIENTE: La calidad estructural de los tejidos dento-maxilo-faciales del paciente es determinante para el resultado final del tratamiento, de acuerdo al plan de tratamiento escogido por el paciente, de las siguientes tres formas:

·      LIMITANTES: Son alteraciones de los tejidos del paciente presentes al inicio del tratamiento, las cuales disminuyen la posibilidad de alcanzar los resultados esperados. Ejemplo: problemas dentales (Ausencia de dientes, caries, formas poco convencionales de los dientes, etc), periodontales (Hueso disminuido, encías reducidas, encía delgada, etc), radiculares (Lesiones, raíces cortas, tratamiento de conductos, etc), maxilo-faciales (maxilares pequeños ó grandes, asimetrías, etc), articulares (Ruidos y limitación de movimientos. ), etc.

·      COMPROMISOS: Son alteraciones de los tejidos del paciente que no se pueden corregir o que se van a producir en consecuencia con el plan de tratamiento elegido por el paciente. Ejemplo: Perfil maxilo-facial cóncavo ó convejo, sonrisa gingival (al sonreír se ven bastante las encías), espacios pre-protésicos (espacios dispuestos para realizar rehabilitación dental). extracción terapéutica de dientes, línea media dental desviada, etc.

·      RIESGOS: Son alteraciones de los tejidos del paciente que no están presentes al inicio del tratamiento, pero que pueden presentarse durante éste. Ejemplo: recesiones gingivales (disminución de encías), reabsorción radicular (disminución del tamaño de las raíces), ruidos articulares, labios salidos o protuberantes, inestabilidad dental (recuperación de la posición dental inicial), etc.



A pesar de que los objetivos clínicos son los mismos para todos los pacientes, el contexto de cada maloclusión es prácticamente único para cada paciente al considerar los factores críticos para el éxito de un tratamiento. Nunca hay dos pacientes iguales, al inicio de un tratamiento se tienen en cuenta todos los factores que inciden en el resultado final como: edad del paciente, severidad de la maloclusión inicial, hábitos orales (Bruxismo, fumador, empuje lngual, tipo de respiración, etc), condiciones iniciales de los tejidos (Limitantes), nivel de compromiso y el plan de tratamiento elegido por el paciente.

En general se puede decir que en la medida que el paciente sea más joven, la maloclusión sea más sencilla, con tejidos normales, sin hábitos dañinos, y con alto compromiso del paciente, el éxito clínico del paciente está garantizado al 100%.

De igual manera, en la medida que estas variables comienzan a estar en contra de lo ideal, entonces la garantía del éxito clínico comienza a disminuir en forma inversamente proporcional: A MEDIDA QUE LOS FACTORES INICIALES SON MÁS DESFAVORABLES EN CALIDAD-CANTIDAD Y SEVERIDAD, MENOR GARANTÍA DE ÉXITO TENDRÁ EL RESULTADO FINAL DEL TRATAMIENTO.




Lo importante una vez se ha completado el diagnóstico es determinar los factores limitantes de las condiciones iniciales de los tejidos del paciente. Cuando el paciente elige el plan de tratamiento entre las diferentes alternativas terapéuticas disponibles, deben quedar claramente definidos los compromisos del resultado final, de acuerdo al balance costo-riesgo-beneficio de dicha elección. Durante el tratamiento el Ortodoncista debe implementar correctamente cada una de las fases planeadas, supervisando periódicamente el comportamiento de los tejidos para corregir cualquier cambio que pueda afectarlos. El paciente debe cuidar la aparatología ortodóntica (Evitando alimentos inadecuados), debe realizar una excelente higiene oral, debe utilizar los aditamentos complementarios con la frecuencia y duración indicada por el especialista, y debe asistir con la frecuencia determinada por el especialista.

En conclusión, se puede decir que A MAYOR CONTROL DE LOS FACTORES CRITICOS DE EXITO ENTRE ORTODONCISTA (50%) Y PACIENTE (50%), MAYOR GARANTÍA DE ÉXITO TENDRÁ EL RESULTADO FINAL DEL TRATAMIENTO.


DR. GERMAN FELIPE CAMPOS